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AMALIA TORRES
Vida Ciencia Tecnología
El Mercurio

Aunque los síntomas de ambas enfermedades parecen similares, los expertos encontraron diferencias a nivel cerebral. Esto permitiría crear medicamentos más efectivos en el futuro.

Una persona puede ir perdiendo la memoria, tener cambios de ánimo o problemas de orientación, y aunque todos los síntomas indiquen que tiene alzhéimer, sufrir otro tipo de demencia.

Según la doctora Nina Silverberg, directora del Centro del Mal de Alzheimer del Instituto Nacional de Envejecimiento de EE.UU., en el pasado, muchos pacientes que participaron en estudios para probar medicamentos contra el mal de Alzheimer no tenían placas de amiloides -que contribuyen a la degeneración progresiva de las neuronas y es un signo de alzhéimer- en sus cerebros. «Investigaciones recientes y ensayos clínicos en el alzhéimer nos han enseñado dos cosas: primero, que no todas las personas que creíamos que tenían alzhéimer lo tenían. Y, en segundo lugar, que es muy importante entender los otros factores que contribuyen a la demencia».

Distintas causas

De hecho, luego de realizar autopsias a personas que murieron en edades avanzadas y que tenían síntomas de demencia, como pérdida progresiva de memoria, los investigadores se dieron cuenta de que un gran número de ellas no tenían signos de acumulación de amiloides en el cerebro, ni de proteína tau, otro causante del alzhéimer. En cambio, nuevas investigaciones indicaban que la proteína TDP-43 sí estaba relacionada.

Es decir, las personas tenían síntomas similares a los del mal de Alzheimer, pero en su cerebro ocurrían procesos distintos que cuando se desarrolla esta enfermedad.

La doctora Andrea Slachevsky, neuróloga e investigadora del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la U. de Chile y subdirectora del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO), lo explica así: «En el alzhéimer siempre se ha hablado que la causa principal es el acúmulo anormal de proteína amiloide y el acúmulo anormal de proteína tau». Por eso, que en este caso se hable de una acumulación de proteína TDP-43, implicaría una diferencia crucial.

«Más de 200 virus distintos pueden causar un resfrío común. Entonces, ¿por qué pensamos que hay una sola causa de demencia?», se pregunta el doctor Peter Nelson, del centro de Envejecimiento Sanders-Brown de la U. de Kentucky.

Luego de analizar varios estudios internacionales, los investigadores, encabezados por los doctores Nelson y Silverberg, bautizaron a este nuevo tipo de demencia «Late» (en español, «tarde»). La investigación fue publicada en la última edición de la revista Brain y su nombre hace referencia a lo tarde en la vida que suele aparecer este trastorno.

«No sabemos la edad en la que aparece, pero definitivamente aumenta con el paso de los años y es más común en la gente mayor de 80 años», dice Silverberg en entrevista con «El Mercurio».

«Por ahora tampoco sabemos si hay diferencias de género, pero quizás es un poco temprano para saberlo», agrega.

También se desconoce si tiene síntomas de comportamientos distintos al alzhéimer. «Por ahora parece muy similar».

Lo que sí se sabe es que muchas veces Late puede combinarse con el alzhéimer. «En las autopsias, muchas personan tienen más de un tipo de neuropatologías en sus cerebros. Es más común tener más de una que tener una sola», explica.

Tener clara esta información permitirá enfocarse en desarrollar tratamientos más específicos, confía la experta.

El doctor Peter Nelson también cree que esa es la principal importancia. «Late probablemente responde a tratamientos diferentes a los del alzhéimer, lo que podría ayudar a explicar por qué tantos medicamentos previos contra el mal de Alzheimer han fracasado en los ensayos clínicos». Y agrega: «Una mayor investigación sobre el cómo y el porqué (ocurre Late) puede ayudarnos a desarrollar medicamentos específicos para la enfermedad, dirigidos a los pacientes adecuados».

Mayor precisión

Slachevsky está de acuerdo. «Los tratamientos farmacológicos van dirigidos a combatir ciertas proteínas -en el caso del alzhéimer, el amiloide, por ejemplo-, pero si puedo tener un ‘pseudo alzhéimer’ por otras proteínas, entonces se está atacando el blanco incorrecto».

En Chile, agrega, se calcula que hay 180 mil personas con demencia, de ellas, entre el 40 y el 60% serían del tipo alzhéimer. «La idea no es que ahora las personas con alzhéimer piensen que fueron mal diagnosticadas. Por ahora los tratamientos no farmacológicos son los que han mostrado mayor eficacia. Lo importante es entender que la enfermedad es compleja y que eso explica la dificultad para encontrar curas. Además hay que poner énfasis en los tratamientos paliativos, como aprender a vivir mejor con la enfermedad».

Fuente: http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=566428

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